Rosita, la Conejita Enfermera
Rosita se convierte en enfermera y cuida a los demás con paciencia.
Sobre esta canción
La música relaciona esta profesión con gestos sencillos de atención y ayuda.
Letra de Rosita, la Conejita Enfermera
Cuando amanece y el cielo despierta, Rosita sonríe y empieza a correr. Su bata reluce, su alma es abierta, y el día la llama para atender.
Revisa su bolso con calma y cuidado, curitas, termómetro y su reloj. Anota los nombres con gesto ordenado, su voz es tranquila como una canción.
Camina ligera, su paso es sincero, sus manos reparten alivio y calor. Su mundo se llena de gesto certero, de amor que consuela y sana el temor.
El sol la acompaña por largas jornadas, su ritmo constante inspira paz. Entre las curas y mil miradas, ella transforma el cansancio en bondad.
Cuando la tarde pinta el camino, Rosita suspira y guarda el lugar. En cada rincón deja su destino, sembrando esperanza al terminar.
Regresa despacio, contenta y serena, su bata aún guarda perfume de fe. Cuidar es su arte, su vida plena, Rosita sonríe, cumplió otra vez.
